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martes, 22 de abril de 2014

PostHeaderIcon Lo único constante, es el cambio



Anoche no pegué ojo, nada de nada, ni un poquito, Di tantas vueltas en la cama que tengo hasta el cuerpo dolorido de tanto movimiento.

Anoche reviví una de esas noches que me ocurrían cuando era pequeña y al día siguiente me iba de campamento de verano. Sabía que me lo iba a pasar genial, sabía que iba a conocer gente estupenda y que iban a ser unos días inolvidables. Pero la noche anterior nunca quería ir, quería esconderme debajo de la manta, que a mi madre no le sonara el despertador (¿porqué siempre había que madrugar?) y todo el mundo olvidara que me tenía que ir.

Se que era un miedo irracional pero me daba miedo ir y que la gente que dejaba aquí se olvidara de mi o miedo a lo desconocido, a no encajar, a conocer nueva gente y no caerles bien… Siempre he sido muy tímida y me asustaban los grupos de gente en la que no sabías como introducirte…

Anoche volví a sentir ese miedo, aunque para ser sincera, llevo con él desde que sé que me voy. Me voy otra vez de campamento pero esta vez a lo grande. Supongo que proporcionalmente, cuantos más años cumplimos, el campamento se va haciendo más grande y da más miedo.

Así que cuándo hoy ha sonado el despertador a las 6 de la mañana ya estaba despierta y no era yo cogiendo mi maleta y yendo al aeropuerto, volvía a ser esa niña de 10 años que se vestía casi de forma autómata, cogía el macuto que pesaba dos veces su peso y esperaba pacientemente a que sus padres la llevaran al bus.

Hoy no había macuto, había maleta y también pesaba el doble de mi peso, no había bus pero sí un avión, y sí estaban los mismos padres, los míos, llevándome para despedirse de mi que como si tuviera 10 años no sabía que hacer con mi billete solo de ida...



Y es que hoy mi vida empieza una nueva etapa: nueva casa, nuevo trabajo y nueva ciudad. 
No hace ni dos meses que estaba viviendo una semana increíblemente feliz y decidí hacerme este tatuaje: sans peur, sin miedo. No para no tener miedo. Sé que eso en mi es imposible. Si no para poder superar ese miedo cuando me acecha.

Y mientras se estaban grabando las letras una a una con tinta en mi piel, parece que estaba escribiendo las nuevas páginas del destino.

¡Ay, el destino! ¿Será verdad que hay alguien tejiendo el hilo de cada uno de nosotros? 
Pues con el mío se lo están pasando pipa… Y he asumido que en mi vida lo único constante, es el cambio. Nada está en mi vida para siempre porque el destino vuelve a girar la rueda y como en el juego de las sillas, cuando para la música, cada uno se sienta donde puede.

El que teje mi destino tiene un humor peculiar, pero al final confío en él y sé que todo es por alguna razón… Me imagino mirándome desde lo alto: vaya parece que Bea se está acomodando mucho, le gusta su vida y está haciendo planes de futuro, ¿cuánto lleva en la misma casa?, ¿y con esa persona? Uy uy uy… es hora de volverle todo del revés.

Dicho y hecho. Al día siguiente mi vida está patas arriba.


Hoy es el primer día de mi nueva vida, sigo teniendo miedo pero sé que lo voy a superar.

B.
viernes, 18 de abril de 2014

PostHeaderIcon Cerrado por mudanza


Así es señores. mi querido amigo cuadrúpedo y yo estamos preparándonos para una nueva etapa en nuestra vida. Etapa de la que por supuesto os contaremos cositas muy pronto y en la que queremos que sigáis acompañándonos como habéis hecho en otras etapas anteriores.

Como sabréis, una mudanza, lleva mucho tiempo y esfuerzo y a veces te quedas liado en el papel de embalar... Por eso tenemos este nuestro blog un poquito dejado de lado. Pero los cambios seguro que son para mejor y pronto estaremos aquí como siempre.

Cuándo saquemos y coloquemos todo ¡nos vemos!

B.


martes, 8 de abril de 2014

PostHeaderIcon Roller girl



¡Qué gusto de tiempo y qué gozada poder hacer actividades al aire libre! He de confesar que estoy emocionada, estoy como una niña con zapatos nuevos, solo que en este caso cada zapato lleva cuatro ruedas incorporadas.

Os cuento... Llevo cosa de un mes con la cabeza loca, muchos pensamientos, muchas dudas, muchas ideas y probabilidades y muchos ¿y sí?... y ¿qué pasará si...? que me tienen loca y distraída a partes iguales. No es que yo sea muy de darle vueltas a las cosas, es que por pura practicidad, cuando algo no es si o no, está demasiado tiempo en mi cabeza y no estoy acostumbrada. Soy más de cosas sencillas, 1 + 1 = 2.  Y si sumamos a esos miles de pensamientos, mi poca paciencia... tenemos el cóctel molotov asegurado.

Necesitaba algo que me mantuviera activa, ocupada y con la mente en blanco, así que me compré unos patines, ¡olé yo!

De pequeña siempre patinaba, era la kamikace que se enganchaba de la motoreta de mi hermano y nos tirábamos por las cuestas a lo loco, sin cascos, rodilleras, ni nada de esas superprotecciones que llevan ahora los niños.



Tenía mis dudas de si recordaría como se patina y si me caería... Pero fue ponérmelos y fiuuuuuuuuu, echar a correr (bueno patinar) como si no hubiera un mañana. Eso sí, el cansancio si que esproporcional a la edad. Pero es taaaaan divertido, tanto cuando he ido acompañada, como cuando he ido sola, me lo he pasado pipa. 

Os lo recomiendo 100%.

Por cierto, esta semana voy a estar en Amsterdam. Cambiaré patines por bici! ;) Os prometo un  montón de fotos chulis.

B.

napi