Be water my friend

martes, 26 de enero de 2016
Una de mis nuevas prácticas saludables que he incorporado a mi día a día es la de beber más agua. ¡Vaya que sorpresa! ¡Milagro! Ok, no tiene nada de raro, extraño, ni es un superalimento de esos, pero es lo más beneficioso para nuestro organismo, nuestra piel y nuestra salud. Y qué queréis que os diga, a mi me cuesta horrores... Así que estos son mis trucos para beber el agua que necesito cada día.


Cuántas veces has escuchado a la modelo o celebrity de turno decir que uno de sus secretos de belleza es beber mucho agua y dormir 8 horas, ¿miles?
Si bien es cierto que esa agua que beben no brota de la fuente de la eterna juventud, sí que posee el secreto para ayudarnos a vernos mejor, lucir una piel más jugosa y luminosa, desintoxicar nuestro organismo y ayudarnos con nuestra dieta e incluso perder esos kilitos de más.
¿Cuál es ese secreto? La hidratación. Así de fácil. Así de difícil.

Y digo difícil porque mil y una vez hemos intentado beber los míticos 2 litros de agua diarios y hemos errado en nuestro intento. Si eres de las que le cuesta llevar la botellita de agua a todas partes contigo o si por suplir esa carencia de H2O te acabas dando un atracón que te hace estar molesta e hinchada, tenemos unos trucos que te facilitaran beber el agua que necesitas cada día.

Empecemos por el principio: dos litros de agua son 8 vasitos de nada. ¿A que así suena mejor? Y 8 vasos espaciados a lo largo del día no cuesta tanto. Y si encima incluyes algún efecto sorpresa como los que te vamos a mostrar, mejor que mejor…

Así será tu horario:

-       Al levantarte: toma un vaso de agua tibia con el zumo de medio limón exprimido. Es el hábito que probablemente más beneficios aportará a tu cuerpo. El limón es el desintoxicante por excelencia y con el agua en ayunas obrará milagros en tu organismo.
-       Al desayunar: empieza a incluir un té en tu desayuno. Si es verde mejor que mejor, pero si necesitas algo más fuerte, el té negro es increíble. Nota: el café solo también cuenta pues está hecho a base de agua pero mejor, solo uno al día.
-       A media mañana: ¿quién no se toma un vasito refrescante para despejar la mente? Prueba tener una botella con rodajas de limón, lima, pepino y hierbabuena. Un placer a las 12 del medio día.
-       A la hora de comer: antes de empezar a comer bébete un vasito de agua y así no llegarás tan hambriento a la comida y saciaras las ganas de devorar a la primera. Después de comer, tómate una infusión digestiva. ¡Ya llevas más de un litro!
-       A media tarde: puedes repetir el proceso de media mañana o sustituirlo por un té verde. O hacerlo al revés, un té a media mañana y un vaso con frutas al llegar a casa.
-       A la hora de la cena: repetimos lo mismo que con la comida, solo cambia la infusión digestiva por una relajante. Así, te irás a dormir de lo más relajada.

Como ves, es instaurar un hábito en tu rutina alimentaria que te aportará más beneficios de lo que imaginas. ¿Te animas?

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