Agosto, ¿qué te he hecho yo?

jueves, 20 de agosto de 2015


Agosto no es mi mes favorito ni de lejos. De hecho, estaría en la cola de mis meses del año predilectos. Y no, no os creáis que esta reflexión la he hecho aquí y ahora, así, a las bravas, víctima de un día aburrido de calor metida en casa. Aunque quizá si que influida por este hecho…
Desde hace unos 3 ó 4 años vengo yo cogiéndole una tirria a este mes bastante peculiar. Así como que me cae poco simpático. Y pensaba yo que era esto fruto de situaciones vividas, malas experiencias, momentos poco aciagos acaecidos en este mes (me estoy leyendo un libro en castellano antiguo, qué pasa), pero no. Este verano está siendo magnífico y mi vida en este momento está limpia de macua (el libro es cojonudo, luego os digo cuál es). La culpa la tiene toda todita el mes de agosto.

Agosto tiene cosas buenas como que si te pilla en la ofi, hay mayor probabilidad de que hagas el vago, Madrid está vacío y no pillas atascos. Pero eso claro, al final se traduce en que te aburres en tu trabajo, Madrid está vacío y es un hastío y no hay atascos... Eso sigue siendo genial, lo mires por donde lo mires.

Para mí agosto es una especie de 1 de enero, el tiempo se paraliza, ha pasado la gran noche, y te deja con un desazón de bueno, pues ya ha pasado todo eso tan bueno que este verano iba a traer; ya estoy lista para que llegue septiembre y empezar con las pilas cargadas el nuevo curso. Pero amiga, tienes que esperar que pase el mes más lento, pesado y soso del año. Con sus largos 31 días.

Y sí, están las fiestas de los pueblos que te distraen un poco pero no. Agosto es un engaña bobos. El calendario debería replantearse de otra manera para que no nos viéramos sumidos en este ralentí de vida decelerada a la fuerza.

Todo el mundo habla de la astenia primaveral (¡maldita!) pero yo os hablo de la astenia agostera porque yo estoy sumida en un letargo horrible en el que hasta el aire me pesa. ¿Y por qué siempre tiene que traer consigo malas noticias y momentos de soledad? A mi me parece que vamos todos un poco walking dead por la vida. El pescado del verano ya está todo vendido, los amores de verano ya se han aburrido, las terrazas de verano ya están todas vistas y ese vestidito de verano que tanto te gustaba, no lo quieres ver ni en pintura.


Y que conste, que este no es otro post pesimista. Para nada. Que estoy yo muy feiz y contenta y con muchas ganas de todo, sobre todo de que se pase este agosto del demonio ;)

-Be.

La foto es de mi instagram, este Agosto, en Cadiz.

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