I have a dream...

lunes, 17 de noviembre de 2014


I have a dream... si, así empiezo el post de hoy. A lo grande, a lo Martin Luther King. Porque yo tengo un sueño
En realidad tengo muchos, y sueño mucho, quizá demasiado. Sueño muchísimo dormida y sigo soñando despierta.

Pero de entre todos esos sueños, tengo uno, uno muy grande y especial, uno que me quita el sueño y que va cambiando de forma y de color y que no logra nunca materializarse. Este sueño mío tenía que haber visto la luz este mes de noviembre, tendría que haber dejado de formar parte del mundo onírico para ser una realidad este mes de noviembre. Pero ya conocemos como se las gasta la vida en estos críticos momentos: tu tienes algo pensado, pero ella te ha preparado otra sorpresa que no te deja seguir tu línea de acción. Ella es así... (Ahora podéis cantar todos eso de La vida es asíiii, llena de luz llena de color...)

La historia es que han pasado "cosas", que han hecho que me pusiera en modo stand by, un poco lost in translation perdida en el claro de un bosque sin saber qué camino seguir. Y cuándo me he decidido a seguir un camino, siempre he escogido el erróneo.

Porque soy experta en coger caminos erróneos, tengo un master en equivocarme, en coger el camino más difícil, en meterme en la boca del lobo, en tropezar con la misma piedra una y otra vez. Muchas veces hasta consciente de que el final sería castastrófico, he decidido caminar ese páramo lleno de murciélagos, ramas que parecen dedos y fango en los pies. Así soy yo. 

El caso es que estoy viviendo una especie de bloqueo mental, algo así como el síndrome de la página en blanco pero no por falta de ideas si no por no saber qué camino coger. A veces las ideas se me agolpan todas a la vez que quiero hacer tantas cosas que no sé por dónde empezar y me bloqueo.

Hay que aprender a encontrar el extremo de la madeja y tirar de él para desenrollarla poquito a poco. Es por eso que he tenido el blog abandonadísmo. Porque estoy en ese claro del bosque sentada, haciendo dibujos en el suelo con un palito sin querer decidir cual de los caminos escoger. 

¿Ese que sé que me va a llevar a equivocarme otra vez? ¿Cuánto dolor puedes soportar por tus equivocaciones? ¿Y si ninguno es correcto? ¿Y si es correcto, qué hay al final de él? Y así estoy yo... Una vez más dejándome dominar por mi viejo amigo "el miedo". 

Pero ya se me está quedando el culo frío de estar sentada en el suelo dibujando garabatos y haciéndome la cobarde, toca levantarse, sacudirse la tierra, desentumecer las piernas y coger un camino. Sea cual sea. Porque al final cogeremos el correcto, solo es cuestión de tiempo.

-Be.

6 comentarios

  1. Lo mejor es dejarse llevar por lo que te tira en tu interior. Así pase lo que pase,nunca te habrás equivocado porque es lo que sentías. Es difícil decidirse pero al final cuando lo haces, te quitas un peso de encima ;)

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  2. A veces los caminos que al principio parecen erróneos se convierten en nuestra mejor decisión! Todo da un montón de miedo. Pero el enfrentarse a él, o al menos cansarse de tenerlo e intentar superarlo es cosa de valientes.
    ¡Suerte!

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  3. Hale... vaya post más melancólico. Una vez leí que "todo lo que te pase es lo mejor que te puede pasar" así que... ahí te dejo la frase por si te sirve. Yo creo que es cierta ;D Un beso (me ha encantado lo del lobo)

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  4. querida, esa ilustración preciosérrima merece un marco y que te infles a venderlas everywhere. así que levante usted el culo y a dibujar, o a escribir, o a lo que quieras, porque si lo haces con ganas, seguro que lo haces bien. Besos belgas

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